Voley

Valentina cierra el año y una etapa

La sanfrancisqueña Valentina González viene de ser subcampeona con Estudiantes del Metropolitano de vóley. A la vez se recibió de abogada y tomó la decisión de darle respiró a su carrera como jugadora.


Tras haber conseguido algo importante con su club, pese a que no fue con título, “vale” pone en stand by su exitosa carrera como jugadora de vóley. Ahora quiere dedicarse de lleno a su formación profesional como abogada en nuestra ciudad. En un mano a mano con DSP cuenta cómo vivió la final con Boca y lo que le depara el futuro.

Sobre el cierre del año tras la derrota en la final del Campeonato Metropolitano de Vóley, Valentina dijo que “la verdad que el gusto fue bastante amargo porque nos merecíamos ganar. Teníamos un equipazo con el que hicimos un proceso muy bueno, arrancamos en marzo con algunas incorporaciones con una preparación muy buena. Entrenamos un montón, jugamos mucho y nos logramos consolidar pese algunas adversidades, como jugadoras en la selección”.

Analizando la serie final con Boca Juniors afirma que el tercer punto fue de los peores juegos que tuvieron en el año. “Veníamos muy bien en el campeonato con un solo partido frente a Vélez, que se podía dar, a Boca incluso le ganamos para finalizar la fase regular en la ‘bombonerita’ 3 a 2. Pero el último fue el peor partido nuestro, jugaron muchas cosas, ellas están acostumbradas a jugar ese estilo de partidos, a diferencia de nosotras y nos sacaron una gran ventaja con eso”.

Agregó que “no pudimos desarrollar lo que veníamos jugando. El primero lo ganamos muy bien, el segundo con todas las tribunas a su favor fue duro y tampoco nos sentimos cómodas en ningún momento del partido. Y sabiendo que en el tercero definíamos y que ninguna final se gana como se habían dado los dos anteriores pensamos que iba a ser a largo. Pero nunca pensamos que sea de la manera que se dio. No pudimos ser nosotras y fue algo decepcionante. Ellas plantearon una perfecta estrategia se manera de jugar y nosotras no lo pudimos contrarrestar a esa situación y ellas tenían estudiada cada pelota y rotación nuestra”.

Pese a la amargura de la final Estudiantes llegó por primera vez a una definición de esta índole. “Una al principio se queda con el sabor amargo y no puede ver el vaso medio lleno. Pero si fue un gran mérito para el club, para nosotras demostrarnos que realmente estábamos para estas instancias y si bien no tuvimos un buen cierre, no va a opacar todo el proceso excelente que desarrollamos durante toda la fase regular, fuimos un equipo contundente, consolidado, bien ofensivo. Me quedo con esas cosas”.

Pero Valentina tuvo otro gran logro hace una semana que fue recibirse de abogada. Eso lo llevó a tomar la decisión de dejar en stand by el vóley por el momento y regresar a San Francisco.

“Me pareció que era momento de culminar una etapa, la de estudiante de abogacía, y sí dejar en stand by la de deportista por un tiempo hasta que vuelva a recobrar fuerzas y ganas y todo lo que se necesita para afrontar una Liga Nacional. El planteo con mi entrenador y mi equipo fue decir que necesito un descanso considerando que hace muchos años que juego Liga y que nuestros descanso va del 22 de diciembre al 3 de enero”, afirmó la líbero.

Agregó que “jugar una Liga Nacional conlleva mucha cabeza, mucho enfoque y yo sentía que necesitaba un descanso para volver con más ganas. Todo depende de cómo se desarrolle ahora porque tengo que buscar trabajo”.

En cuanto a la decisión de dejar Estudiantes tras siete años y darle un respiro a su carrera como jugadora expresó que “creo que lo fui pensando durante todo el año. Cada vez me costaba más ir a la ciudad y a ahí me puse a pensar que necesitaba un descanso porque cuando te das cuenta que todo se vuelve cuesta arriba y no se disfruta tanto es porque algo pasa. Entonces me puse a pensar si era correcta esta decisión y yo creo que sí. El equipo necesita una líbero que esté con todas las pilas y enfocada y yo en este momento no me siento en esa sintonía”.

También argumentó que “quiero ver que pasa con mi carrera, seguir formándome profesionalmente, ahora pienso arrancar con escribanía. También quiero ver mi futuro como abogado acá en la ciudad”.

Sobre los siete años en Estudiantes de La Plata expuso que “fueron siete años hermosos, la verdad que conocí gente increíble, amigas que voy a extrañar un montón. También al club porque Estudiantes es una gran familia, me lo demostraron desde el minuto uno que pisé el club. Es indescriptible lo que se siente jugar ahí, la calidez humana que hay en Estudiantes es difícil encontrarlo en otro club. Agradezco haberme cruzado con ese club porque no tengo dudas que me ha mejorado como persona y como jugadora”.

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