Se estrenará este viernes, ante Douglas Haig, una camiseta aniversario diseñada junto a IFK Sports que reinterpreta sus raíces con una mirada contemporánea y simbólica.
En el marco de un nuevo aniversario, Sportivo Belgrano presentó oficialmente su camiseta conmemorativa por los 112 años de historia, una pieza desarrollada junto a IFK Sports que busca rendir homenaje a la identidad profunda de la institución. El estreno en cancha será este viernes, cuando el equipo enfrente a Douglas Haig en una jornada cargada de simbolismo.
La nueva camiseta aniversario fue concebida como mucho más que una prenda deportiva. Se trata de un diseño que pone en primer plano los orígenes del club y su legado, apelando a una conexión emocional que trasciende generaciones. “Hay historias que no necesitan ser contadas en voz alta para sentirse”, sintetiza el concepto que acompaña esta presentación, destacando el valor intangible que representa vestir estos colores.
El diseño recupera las tradicionales líneas verticales verdes sobre base blanca, reinterpretadas desde una mirada contemporánea. Este recurso, ligado a las primeras etapas del club, refuerza una estética elegante y atemporal, logrando un equilibrio entre pasado y presente.
Uno de los elementos más distintivos de la camiseta es la incorporación de una trama sutil en forma de cruz, integrada de manera armónica en la composición general. Este detalle no solo aporta textura y profundidad visual, sino que también funciona como un guiño simbólico a los valores, la historia y el fuerte arraigo institucional que caracteriza a Sportivo Belgrano.
La prenda se completa con terminaciones en verde en cuello y mangas, consolidando una propuesta sobria pero de marcada presencia visual. Cada componente fue pensado para reflejar la esencia del club y su evolución a lo largo de más de un siglo.
En definitiva, esta camiseta aniversario no solo celebra un nuevo año de vida, sino que resume el recorrido histórico de Sportivo Belgrano en una pieza de diseño que busca representar, dentro y fuera de la cancha, el orgullo de pertenecer. El viernes, ante Douglas Haig, no será un partido más: será la puesta en escena de una historia que sigue escribiéndose.

