Básquet

Una figura a la que no le pesa el momento

Con apenas 19 años, Matteo Blengini volvió a sorprender en un partido que no es para cualquiera. Fue la segunda vía de gol de El Ceibo en el triunfo sobre Mitre y dejó en claro que la presión no modifica su manera de jugar.


Había demostrado durante toda la temporada que estaba preparado para asumir cada vez más responsabilidades. Pero una semifinal, que tiene en juego un ascenso a la Liga Argentina, era otra historia. Y allí, donde la presión suele pesar más que nunca, Matteo Blengini volvió a responder con una actuación de alto nivel para transformarse en una de las figuras del triunfo de El Ceibo por 94 a 85 sobre Mitre de Posadas.

Con apenas 19 años, el base firmó una planilla sobresaliente en el primer punto de la serie. En 25 minutos y 42 segundos convirtió 21 puntos, siendo el segundo máximo anotador de la noche detrás de Rojas (29). Además, sumó 5 de 8 en dobles, 2 de 3 en triples, 5 de 8 en libres, 3 rebotes, una asistencia, dos recuperaciones y 22 de valoración, ratificando el enorme presente que atraviesa.

Más allá de los números, volvió a aparecer cuando el equipo más lo necesitaba. Con personalidad para atacar el aro, confianza para tomar lanzamientos importantes y la energía habitual para defender toda la cancha, Blengini fue una pieza clave para que La Flor golpeara primero en una serie que entrega un lugar en la Liga Argentina.

Finalizado el encuentro, el juvenil dejó en claro que el plantel sabía la magnitud del desafío. “Dimos el primer paso, creo que el más importante de una serie. Sabíamos el rival que teníamos enfrente, con jugadores de mucha experiencia y de mucho nivel para esta categoría. Es una final por el ascenso y no te podés relajar nunca.”

El base también reconoció que el equipo tuvo un momento de desconcentración cuando había logrado una amplia ventaja. “Cuando sacamos esa diferencia hubo un pequeño relax. Dejamos de mover la pelota como nos caracteriza y ellos se acercaron. Después supimos cerrar el juego con posesiones largas y cuidando cada ataque. Eso fue fundamental.”

Consultado sobre las claves del gran presente de El Ceibo, que ya acumula 15 victorias consecutivas, Blengini no dudó. “El tiro de tres puntos es nuestro fuerte. Lo entrenamos durante toda la semana, buscando lanzar en transición y encontrar siempre el mejor tiro. Y físicamente corremos la cancha hasta el minuto 40. Eso nos caracteriza y explica el momento que estamos viviendo.”

Ahora el desafío será todavía mayor. El viernes, en Posadas, El Ceibo tendrá la posibilidad de conseguir el ascenso como visitante. Lejos de sentirse intimidado por el escenario, Blengini volvió a mostrar la confianza que transmite este plantel.

“Sabemos que no será fácil. Es una cancha muy difícil y ellos se hacen muy fuertes de local. Pero para dar ese paso tenemos que ir a ganar allá. Creo que estamos preparados para dar ese golpe.”

En una de las noches más trascendente de la temporada, Matteo volvió a demostrar que el contexto no lo condiciona. A los 19 años juega con la tranquilidad de un experimentado y con el hambre de quien todavía tiene mucho por crecer. Y cuando los partidos empiezan a valer un ascenso, esa personalidad también marca diferencias.

El orgullo del entrenador

Quien también vivió una noche especial fue Eduardo Blengini, entrenador de El Ceibo y padre de Matteo. Sin detenerse en el rendimiento individual de su hijo, el DT valoró el esfuerzo colectivo para quedarse con el primer punto de una serie extremadamente exigente.

“Estoy sin voz, pero muy contento. Fue durísimo, sabíamos que iba a ser así. Tuvimos un buen juego, hicimos algunas cosas muy bien y otras tendremos que mejorarlas, pero lo importante es que se ganó. Ojalá seamos capaces de ganar en Misiones. Ahora toca descansar y empezar a pensar en lo que viene.”

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