La Liga Argentina de Vóley Femenino dejó uno de sus capítulos más resonantes del fin de semana y tuvo como protagonista a una jugadora que, a sus pocos años de recorrido competitivo, ya empieza a marcar diferencias en instancias decisivas.
Sofía Baldo, nacida en Sastre, Santa Fe, y hoy pieza clave de San Isidro, protagonizó una serie de cuartos de final de alto impacto estadístico y emocional, convirtiéndose en la figura excluyente de la clasificación del conjunto sanfrancisqueño a las semifinales del certamen.
Tiene apenas 15 años; con una madurez deportiva que se integra a una técnica envidiable y a una potencia que rápidamente la distingue. En tres partidos intensos, con un inicio adverso en el Superdomo y dos presentaciones determinantes en Bell Ville, Baldo sostuvo un nivel ofensivo sobresaliente que la posicionó como la principal referencia del equipo.
Con 85 puntos en 13 sets y una influencia decisiva en los tramos calientes de la serie, la punta (que cumplió tarea de opuesta en un movimiento táctico clave) ratificó por qué es considerada uno de los proyectos más estimulantes del vóley nacional.

Un rendimiento que explica una clasificación
Partido 1 (San Francisco) – Derrota 1-3
A pesar de la caída en el inicio de la serie, Baldo tuvo un aporte sólido:
20 puntos
40 ataques / 13 puntos
19 saques / 3 aces
4 bloqueos
Partido 2 (Bell Ville) – Victoria 3-2
En el segundo encuentro, decisivo para igualar la serie, Baldo fue determinante:
33 puntos
70 ataques / 30 puntos
20 saques / 2 aces
1 bloqueo
Partido 3 (Bell Ville) – Victoria 3-1
En el mano a mano definitivo, Baldo volvió a aparecer con autoridad para sellar la clasificación:
32 puntos
57 ataques / 29 puntos
14 saques / 0 aces
3 bloqueos

La mirada de Mauro Silvestre
El entrenador de San Isidro, Mauro Silvestre, subrayó la importancia del crecimiento integral de Baldo: “Primero hay que ser buena persona y después buena jugadora de vóley, Sofí es ambas. Ella lo está llevando bien al proceso de crecimiento, y espero que siga con su cabeza así de fuerte”.
Y profundizó sobre el desafío de conducir un talento con tanto potencial: “Es una gran responsabilidad conducir un proyecto que creemos que es de los más interesantes del país a nivel formativo. No hay que entrenarla solamente en vóley, sino preparar su cabeza para lo que viene, para que esté tranquila”
San Isidro está en semifinales… Y Sofi, maravilla.

