Lautaro Oitana, coordinador de formativas de El Ceibo y uno de los entrenadores con gran presente y futuro analizó la actualidad del básquet de San Francisco. La nueva competencia, el trabajo en los clubes y lo que visualiza para delante.
Con el inicio de pretemporada y una mirada integral sobre la formación, El Ceibo volvió a marcar el rumbo en el básquet formativo de San Francisco. Desde el 5 de enero, la “Flor Nacional” puso en marcha su trabajo con todas las categorías, apostando a un proceso sostenido que excede lo competitivo y apunta directamente al desarrollo del jugador.
Al frente de la coordinación y también como entrenador de categorías se encuentra Lautaro Oitana, uno de los técnicos jóvenes con mayor proyección, actualmente coequiper de Eduardo Blengini en Liga Federal, y referente de una manera de entender la formación que hoy empieza a dar frutos visibles.
“Nosotros venimos trabajando desde el 5 de enero. Arrancamos tempranito el año con todas las categorías, desde U13 hasta U21”, explicó Oitana en diálogo con DIARIOSPORTS, remarcando que no se trata de una decisión aislada, sino de una metodología que el club viene sosteniendo en el tiempo.
“Hace algunos años que venimos adoptando esta modalidad de usar enero para hacer trabajos de postemporada, mucho fundamento individual y trabajos físicos. Es una forma de trabajar en la que nos sentimos cómodos y que nos viene dando resultados para los chicos”, sostuvo Lautaro, quien cree fervientemente en el perfeccionamiento de los jóvenes, inclusive es propietario de la Academia El Reducto donde enseña a diario aspectos específicos a chicos y chicas.

Un proceso que suma adhesión y compromiso
Uno de los aspectos que Oitana destacó es la respuesta de los jugadores ante una planificación exigente pero pensada a largo plazo. “A los chicos les gusta, nos acompañan, nos siguen, y eso lo vemos muy positivo”, afirmó, señalando que el compromiso del grupo es clave para que el proceso tenga continuidad.
En ese marco, El Ceibo dio un paso importante al incorporar dos preparadores físicos durante la pretemporada, una decisión que fortalece el trabajo integral. “Hemos logrado incorporar a Joaquín Garrone y Febo Sosa, que para nosotros es muy importante porque nos dan una guía clara de cómo trabajar durante enero y febrero”, explicó.
El trabajo se intensifica especialmente en las categorías mayores. “Con U17 y U21 estamos trabajando muchas veces en doble turno. A veces hacemos un turno largo por la mañana y a la tarde les damos libre”, detalló, y rápidamente aclaró que el descanso también forma parte del desarrollo.
“Entendemos que son chicos, que tienen que descansar, disfrutar con sus amigos, ir a la pileta. Esas horas de ocio son importantes para ellos. Pero también sabemos que este tiempo es fundamental porque estamos alejados de la competencia y podemos concentrarnos en desarrollar aspectos físicos y técnicos que durante el año se complican”, analizó.

La competencia como motor del crecimiento
Consultado sobre el nuevo escenario competitivo que se abre para este 2026 al participar junto a los equipos de la Asociación de Morteros y Libertad de Sunchales, Oitana fue contundente: “La nueva competencia es algo súper necesario, la necesitábamos sí o sí”.
En ese sentido, contextualizó el momento que atraviesa el básquet local. “Hace cuatro o cinco años que los clubes de San Francisco vienen trabajando muy bien, tanto en formativas como en primera división. El desarrollo que tuvo el básquet en estos últimos años fue muy grande”, afirmó.
Pero lejos de centrarse únicamente en los resultados, puso el foco en un cambio más profundo. “No hablo solo de ganar o perder, hablo de la cantidad de chicos que juegan al básquet y de la cantidad de horas que los clubes les dedican para que permanezcan dentro”, remarcó.
Oitana conoce de primera mano el trabajo que se realiza en la ciudad. “Puedo garantizar que tanto El Ceibo, como San Isidro y El Tala tienen fundamentos individuales, entrenamientos colectivos, preparación física, y además se agregan estímulos extra como nutricionista y psicólogo. Hay una inversión real que están haciendo los clubes y los chicos, y eso hay que aprovecharlo”.
Para el entrenador, una competencia más exigente permitirá visibilizar ese esfuerzo. “Nos va a permitir explotar todo eso que se está haciendo, ver reflejada esa inversión en la cancha. Y no hablo solamente de resultados, hablo de mostrar lo que se está apostando al básquet en San Francisco”, explicó.

Un presente sólido y un futuro con proyección
Al analizar el presente del básquet formativo local, Oitana no dudó en marcar un punto de inflexión. “Lo primero que ya logró San Francisco es que las categorías formativas se equiparen en nivel con las de los clubes de Córdoba Capital”, afirmó.
Reconoció que aún existen pequeñas diferencias en casos puntuales, pero fue claro: “A nivel general no tenemos nada que envidiar. Estamos a un muy buen nivel y eso ya es una realidad. Durante los próximos tres o cuatro años vamos a seguir compitiendo y siendo protagonistas en provinciales y otras competencias”.
Para Oitana, el crecimiento del básquet en la ciudad es evidente. “Hace 10 o 15 años atrás no se jugaba tanto, o había perdido fuerza. Hoy recuperó muchísimo espacio: en la cantidad de chicos que lo juegan y en la inversión que se realiza”, sostuvo.
En esa línea, proyectó un escenario ambicioso pero posible. “San Francisco tiene muchísimo potencial. Puede apuntar a ser un polo de desarrollo de chicos que quieran llegar a jugar al básquet y también de entrenadores”, afirmó, apoyándose también en su experiencia personal como formador.
“La ciudad está estratégicamente ubicada, entre Santa Fe y Córdoba, cerca de Rafaela. Es un lugar donde se puede potenciar mucho. Puede transformarse en un lugar al que los chicos quieran venir a jugar, a desarrollarse, a estudiar, porque están todas las herramientas para ofrecerles”, analizó.
Soñar con un salto más
Finalmente, Oitana se permitió proyectar un poco más allá. “Soñando un poco, el próximo paso es que cada club en su primera división apueste a un escalón más”, expresó.
Enumeró posibilidades concretas: que San Isidro continúe apostando y pueda jugar Liga Nacional, que El Ceibo logre dar el salto a Liga Argentina, y que El Tala, pese a no haber clasificado recientemente, tenga su oportunidad. “Tiene todas las condiciones para jugar Federal y ser protagonista, con jugadores del club y mucho sentido de pertenencia”, destacó.
“Eso es más o menos lo que pienso, lo que veo y lo que proyecto para San Francisco”, cerró Oitana, reflejando una visión que combina presente sólido, planificación y un futuro que empieza a tomar forma.

