Marcos Saglietti sabe de batallas, de logros y es en San Isidro el referente para mostrar el camino en momentos de tensión como son los playoffs. A horas de comenzar los cuartos de final, habló con DSP sobre las sensaciones de un nuevo desafío.
San Isidro se prepara para dar un nuevo paso en su camino dentro de la Liga Argentina. Este sábado, el rojo comenzará la serie de cuartos de final frente a Deportivo Viedma, en una llave al mejor de cinco partidos que promete.
En la antesala de un cruce determinante, DSP habló con el experimentado Marcos Saglietti que puso en palabras el presente del equipo, la exigencia de los playoffs y la ambición de ir por el gran objetivo.
“Son etapas donde hay más tensión, más nerviosismo. Todos quieren seguir avanzando, pero también somos muy conscientes de que tenemos que disfrutar el momento. De 34 equipos quedamos 8 y eso hay que valorarlo”, expresó el escolta, uno de los referentes del plantel que conduce Sebastián Porta.

A la hora de explicar qué significa “disfrutar” en un contexto de máxima competencia, Saglietti fue claro: “Para mí es venir a hacer tu trabajo todos los días con responsabilidad y seriedad. Después, en los momentos donde se puede, compartir con los compañeros, en el vestuario o fuera de la cancha. Tenemos un grupo espectacular, se entrena muy bien y eso suma muchísimo, sobre todo a esta altura de la temporada”.

El hecho de ser ahora el equipo mejor posicionado entre los ocho clasificados no altera la mirada del jugador: “Es importante, pero no determinante. Después tenés que hacer tu trabajo cada noche. Ya nos pasó que cuando no tenés un buen juego, cualquier rival te puede ganar, en tu cancha o de visitante”.
Sobre el rival de turno, Deportivo Viedma, anticipó una serie exigente: “Va a ser muy física, como decís. Tienen dos o tres opciones claras de gol, con Cáceres como referencia. Ya lo conocemos de la temporada pasada. Va a ser una linda serie para jugar y la iremos analizando más en profundidad”.
El rojo viene de dejar en el camino a Salta Basket con una serie sólida, más allá de un traspié puntual. Saglietti destacó uno de los pilares del equipo: “Nos propusimos bajar la cantidad de puntos recibidos y lo hicimos muy bien. El tercer partido fue un ejemplo de que cuando tenés un mal juego, el rival aprovecha. Pero lo bueno es que aprendimos y en el cuarto mostramos una intensidad que nos dejó muy conformes”.
Con la experiencia de haber estado muy cerca del objetivo en la temporada pasada, el deseo de revancha está presente, aunque sin esquivar responsabilidades: “Nos formamos para ser protagonistas. Hoy estamos entre los ocho mejores y el objetivo es claro. Vamos a ir por el ascenso sin ninguna duda”.

En lo personal, el escolta transita esta etapa con otra madurez: “Lo estoy disfrutando mucho. Voy día a día, entreno, me preparo, trato de estar lo más cerca posible de mi mejor versión. Hay días difíciles, pero el balance es muy positivo”.
Por último, dejó en claro que el sueño es colectivo: “Ojalá se nos dé. El club lo merece, los dirigentes trabajan bien, tenemos un gran grupo humano y jugadores con hambre de crecer. Está todo dado, después siempre se necesita una cuota de suerte. Esperemos que sea nuestra temporada”.

