Mientras los jugadores profesionales empiezan a llegar a la ciudad, el próximo lunes dará inicio oficialmente la pretemporada. Con la competencia prevista para mediados de octubre, el rojo tendrá varias semanas de trabajo y amistosos antes del debut.
De a poco, San Isidro empieza a reunir las piezas para poner en marcha formalmente la preparación de cara a una nueva participación en la segunda categoría del básquet argentino.
Si bien desde hace un tiempo un grupo de jugadores viene trabajando en lo que se denomina “postemporada”, con tareas físicas y de fundamentos individuales, el próximo lunes por la mañana comenzará oficialmente la pretemporada en el estadio “Antonio Manno”.
Mientras tanto, los jugadores profesionales que serán parte del plantel empiezan a llegar a San Francisco. Este lunes se sumó a los entrenamientos el tucumano Luciano Ortíz, mientras que la semana pasada lo había hecho Tomás Botta. Jerónimo Suñé y Tiago Tomatis ya venían formando parte de los trabajos.
También entrenan junto al grupo Julián Eydallín, actualmente en búsqueda de club; José Peralta, jugador de Salta Basket; Jeremías Diotto, que jugará a préstamo en Rocamora; y los chicos del club Maximiliano Lizarraga, Simón Chémez, Francisco Melastro y Lorenzo Pautasso.
El movimiento continuará durante los próximos días. Para el fin de semana está previsto el arribo de Nahuel Buchaillot, Ramiro Ledesma y Manuel Lambrisca, quienes desde el lunes ya podrán ponerse a disposición para el comienzo de la pretemporada.
La incorporación que se producirá más adelante será la del estadounidense Christopher Hooper. El interno arribaría a San Francisco a mediados de septiembre proveniente de Estados Unidos para sumarse al resto del plantel.
San Isidro tiene definidas sus siete fichas mayores para la próxima Liga Argentina: Nahuel Buchaillot, Tomás Botta, Manuel Lambrisca, Jerónimo Suñé, Luciano Ortíz, Ramiro Ledesma y Christopher Hooper.

