José Micheloud llegó al club San Isidro este año para comandar las categorías formativas, con la firme convicción de que el mini básquet sea un semillero y participe de torneos fuera de la ciudad, sin perder de vista que el aprendizaje de los niños debe ser “ameno y divertido”.
José fue contundente con las causas que lo depositaron hoy en San Isidro. El presente de la institución y su historia a través de los años determinaron su decisión. “La historia y el presente basquetbolístico del club a nivel formativo y con el resto de las categorías hicieron que hoy esté acá”, dijo.
Micheloud afirmó que con su arribo, son varios los objetivos que carga en la mochila: “uno de ellos es aumentar el número de niños que participan del mini basquetbol, sin lugar a dudas”, expresó.

Avanzando un poco más, el entrenador afirmó que busca participar de torneos y viajes extras distintos a la liga local y, a la par, “lograr un crecimiento basquetbolístico de los chicos dentro de un proceso de aprendizaje ameno y divertido”.
Pero todo su trabajo y sus objetivos no serían posibles sin fundamentos y valores que sostengan sus ideas. En cuanto a los pilares básicos como entrenador de categorías formativas como el minibásquet, Micheloud apunta a que “los chicos disfruten de la actividad pero que exista aprendizaje del deporte, desarrollo del juego en equipo y de distintos valores éticos/morales, como el compañerismo, solidaridad, respeto, entre otros. Esas son las ideas madres”, sentenció el profesor, que arribó ya hace varias semanas a la institución.

