San Isidro rumbo al sur con la ilusión en la valija y un objetivo claro: cerrar la serie y meterse entre los cuatro mejores de la Liga Argentina.
El equipo de Sebastián Porta emprendió este martes por la noche un extenso viaje de 1.211 kilómetros desde San Francisco hasta Viedma, provincia de Río Negro, donde este jueves desde las 21:30 horas disputará el tercer punto de los cuartos de final ante Deportivo Viedma.
La travesía no es una más. Es, en muchos sentidos, un recorrido cargado de historia, expectativa y desafío. San Isidro domina la serie 2-0 tras imponerse en casa el sábado por 70 a 61 y el lunes por 77 a 69, quedando a un solo triunfo (match point) de sellar su clasificación a semifinales en una llave pactada al mejor de cinco juegos.
El destino también suma un condimento especial. Será la primera vez en su historia que el conjunto “santo” juegue en Viedma, una ciudad emblemática de la Patagonia argentina. Ubicada a orillas del río Negro, Viedma es la capital de la provincia y uno de los centros administrativos más importantes del sur del país. Su historia está marcada por intentos de federalización: en 1986 fue propuesta como futura capital de la Argentina durante el gobierno de Raúl Alfonsín, un proyecto que finalmente no se concretó, pero que dejó una huella profunda en su identidad.
El recorrido hacia el sur trae también recuerdos para San Isidro. No será su primera experiencia en tierras rionegrinas: en 2001 jugó en General Roca frente a Deportivo Roca. Además, el equipo ya conoce otros destinos patagónicos, como Trelew, donde enfrentó a Huracán en 2013, y Puerto Madryn, donde se midió con Deportivo Madryn en 2002. Sin embargo, esta parada en Viedma desbloquea un nuevo capítulo.
En lo estrictamente deportivo, las noticias son alentadoras. El equipo viajó con plantel completo, tanto en fichas mayores como en U23, lo que le permitirá a Sebastián Porta contar con todas sus herramientas para afrontar un partido que puede ser decisivo.
Con dos victorias en el bolsillo, pero con la cautela que exige una serie de playoffs, San Isidro sabe que el paso final suele ser el más exigente. En el sur, lejos de casa y ante un rival que buscará hacerse fuerte, el “santo” intentará transformar los kilómetros recorridos en el impulso necesario para alcanzar su objetivo.

