Para cualquier defensor joven, compartir un plantel con futbolistas de trayectoria mundial es una oportunidad única. Para el sanfrancisqueño Facundo González, esa posibilidad ya es una realidad y, desde este Torneo Clausura, tendrá un maestro de lujo para observar todos los días: Nicolás Otamendi.
River comienza este sábado una nueva ilusión cuando reciba a Barracas Central desde las 19:15 en el estadio Monumental y, entre los defensores convocables por el cuerpo técnico, volverá a estar el juvenil nacido en San Francisco, quien afronta el desafío de seguir ganándose un lugar en uno de los planteles más competitivos del fútbol argentino.
La llegada de Otamendi eleva aún más la vara. El reciente subcampeón del mundo, que observó desde Estados Unidos el encuentro por Copa Argentina en el que River cayó ante Aldosivi, ya le comunicó al cuerpo técnico que está disponible para debutar en el inicio del Clausura.

Lejos de representar un obstáculo, la presencia de semejante jerarquía aparece como una enorme posibilidad de crecimiento para el defensor iniciado en nuestra ciudad. A sus 20 años, González podrá convivir, entrenar y aprender diariamente junto a uno de los mejores marcadores centrales de la última década, un futbolista con experiencia en mundiales, Champions League y múltiples títulos con la Selección Argentina.
Además, Facundo tiene una característica que le permite ampliar sus oportunidades. Si bien su puesto natural es el de marcador central, ya demostró que puede desempeñarse con solvencia como lateral izquierdo, justamente la posición en la que realizó su debut oficial.
Nacido el 3 de abril de 2006 en San Francisco, González comenzó a dar sus primeros pasos en el plantel profesional durante la actual temporada. Su estreno no oficial fue el 11 de enero de este año frente a Millonarios de Colombia, en un amistoso disputado en Uruguay. El gran salto llegó el 26 de febrero. En un Monumental colmado, fue titular durante los 90 minutos frente a Banfield, ocupando el lateral izquierdo en un encuentro que quedó marcado por ser la despedida de Marcelo Gallardo como entrenador de River.

Poco después también vivió su bautismo internacional. El 7 de mayo disputó su primer partido en una copa continental, completando todo el encuentro y aportando una asistencia en la victoria sobre Carabobo de Venezuela por la Copa Sudamericana.
En los últimos días volvió a integrar la nómina de concentrados y ocupó un lugar en el banco de suplentes en la eliminación de River ante Aldosivi por la Copa Argentina. Aunque todavía espera sumar nuevos minutos oficiales, el cuerpo técnico continúa teniéndolo en consideración dentro de un plantel plagado de figuras.
El desafío ahora será aún mayor. La competencia interna crecerá con la llegada de Otamendi, pero también lo harán las posibilidades de aprendizaje. Para un defensor que recién comienza a escribir su historia en River, tener al lado a un campeón del mundo puede transformarse en una escuela diaria y en un impulso clave para seguir consolidando su carrera en la máxima exigencia del fútbol argentino.

