Su tonada bien cordobesa no cambia, como la pasión que siente por el básquet. Daniel Beltramo se entusiasma frente a la nueva oportunidad que tiene de trabajar en San Francisco. Desde el 2020 comandará a El Tala, tanto como coordinador como entrenador.
¿Cómo se dio tu llegada a El Tala?
Me llamaron la semana pasada los dirigentes, estuve todo el año disponible y no había tenido algún contacto. Me mostraron interés, me contaron en la situación que están ahora, me parece que hay un grupo de gente que tiene ganas de llevarlo adelante y eso coincidía con mis ganas de volver a trabajar en la ciudad y nos pusimos de acuerdo rápidamente, la verdad que estoy muy contento.
¿Qué te entusiasmó?
A mi me gusta los clubes cuando los dirigentes vienen y te dicen que te encargues de la parte deportiva, que ellos de lo institucional. Me propusieron eso, quieren que me encargue de todo el básquet del club, que lo coordine, que coordine los entrenadores y que dirija las categorías que me corresponden. A mi me gusta liderar proyectos, no dirigir equipos; siempre voy a preferir liderar proyectos, porque para mi a los equipos los dirige cualquiera y a los proyectos no los lidera cualquiera. Me entusiasmó la idea de liderar ya que hacía cuatro o cinco años que no estaba al frente de algo así.
¿Qué categorías vas a dirigir?
En principio no decidimos que voy a dirigir, tenemos que ponernos de acuerdo con todo el plantel de entrenadores. Estoy dispuesto a dirigir todo lo que haga falta, tenemos que poner en marcha cuanto antes la idea.
¿Hablaron de jugar el próximo Provincial?
Yo les fui claro, a mi no me interesa el nivel que vamos a jugar, lo que si me interesa es que tengamos un proyecto escrito por delante que lo llevemos a cabo paso a paso. En función a las prioridades que tenga el club veremos si jugamos o no un provincial; eso para mí no fue condicionante pero obviamente que me gusta competir y me gustaría que participemos, pero hoy el club tiene prioridades y eso fue claro.
¿Qué análisis hiciste del club para llevar adelante tu proyecto?
Tenemos que trabajar en todo, desde el minibásquet hasta primera. En todas las categorías están bien, están formadas, pero tenemos que apuntalar y reforzar con más chicos. Lo más importante acá es respetar una línea de trabajo, tener una línea técnica y que todo el club esté encolumnado bajo una manera de entrenar con las particularidades de cada entrenador, pero teniendo en claro como queremos que jueguen los equipos. Que esa forma de jugar sea la más favorable para el crecimiento del jugador, soy de la teoría que hay que construir jugadores para luego construir equipos y eso es lo más importante.
¿Cuándo arrancás?
A mediados de enero de 2020.
Todos hablan de proyecto, ¿Qué pensás de eso?
Todo el mundo usa esa palabra, pero creo cuando yo digo proyecto. La verdad no veo proyectos en ningún club, o en muy pocos. Proyecto no es jugar un torneo, no es armar un equipazo o juntar cada vez más dinero. Cuando yo digo proyecto se a lo que me refiero y creo en eso, pero ahora dada uno lo usa como le parece. Yo lo tengo escrito, lo presento, lo comparto con los dirigentes y entrenadores. Después que encolumnarse y trabajar todos en esa línea.
¿Qué tiempos te ponés para llevarlo adelante?
A todos los clubes cuando voy se cuando arranco, pero no me pongo plazos de cuando terminar, últimamente me los ponen a mí a los plazos. No hacemos contrato acá, voy a trabajar hasta cuando yo quiera o hasta cuando ellos quieran. Mi idea es hacer un trabajo a largo plazo, quedarme en el club. Yo les di la garantía que no me voy a ir a mitad de temporada porque tengo una oferta mejor.
¿No te desvive volver al profesionalismo?
Hoy no. Me gusta, me apasiona, pero la verdad que tengo ganas de entrenar jugadores con ganas de aprender, tengo ganas de otra cosa y no de gente trabajando a reglamento. La verdad que estoy en el lugar que quiero estar y en el trabajo que quiero hacer, por eso la verdad que estoy muy motivado.

