Básquet

El Tala, 80 años de pasión

Este miércoles 1 de julio, el Club El Tala celebró sus 80 años de vida institucional, ocho décadas marcadas por el crecimiento, el esfuerzo de generaciones de dirigentes, deportistas y socios, y una profunda identificación con el deporte de San Francisco.


La historia de la institución tiene un origen muy particular. Nació el 1 de julio de 1946 tras una división producida en el Club Atlético San Isidro, cuando un grupo de exintegrantes decidió comenzar un nuevo proyecto deportivo. Ese mismo día, en un terreno ubicado sobre bulevar Sáenz Peña, entre Avellaneda y Pellegrini, se dio el puntapié inicial a una historia que con el paso del tiempo se convertiría en una de las más importantes de la ciudad.

El nombre “El Tala” fue elegido tomando como referencia a un destacado club de Buenos Aires que por aquellos años sobresalía en el básquet argentino.

Uno de los primeros grandes pasos llegó el 21 de agosto de 1946, cuando la institución adquirió el terreno de Avellaneda y Larrea, lugar donde aún hoy se levanta su tradicional sede. Allí, con el aporte desinteresado de vecinos y simpatizantes, comenzó a construirse la primera cancha, que en sus inicios era de tierra. Meses después, en enero de 1947, obtuvo la afiliación a la Federación Cordobesa de Básquetbol y, posteriormente, a la Asociación de Básquetbol de San Francisco.

A comienzos de la década del ’50, El Tala ya contaba con una de las mejores infraestructuras deportivas de la ciudad. La cancha de tierra dio paso a un piso de mosaicos, se construyeron tribunas y palcos de prensa, marcando una etapa de permanente crecimiento institucional.

Con el correr de los años, el club fue dejando momentos imborrables en la historia del deporte regional. Fue pionero en diferentes aspectos, como la inauguración del primer tablero electrónico de la ciudad y la organización de importantes encuentros frente a destacados equipos del país.

En el plano deportivo, uno de sus mayores hitos llegó con la participación en la antigua Primera B de la Liga Nacional de Básquetbol, convirtiéndose en uno de los primeros representantes de San Francisco en competencias nacionales. En aquella histórica presentación debutó el estadounidense Ricky Head, un hecho que marcó una época para la institución.

El crecimiento continuó en diciembre de 1990 con la colocación del piso de parquet en el estadio “Luis Ferreyra”, inaugurado con un amistoso frente a G.E.P.U. de San Luis. Poco tiempo después, El Tala consiguió el regreso a la Liga Nacional B y, tras dos temporadas, alcanzó el ascenso al Torneo Nacional de Ascenso (TNA), escribiendo otra de las páginas más importantes de su rica trayectoria.

Hoy, ocho décadas después de su fundación, El Tala continúa siendo una institución modelo de la ciudad. Además de su histórica tradición basquetbolística, desarrolla numerosas disciplinas como vóley y patín, manteniendo intacto el espíritu que le dio origen.

Son 80 años de esfuerzo, crecimiento, identidad y pasión. Ocho décadas en las que miles de deportistas, dirigentes, colaboradores y familias hicieron de El Tala mucho más que un club: un verdadero símbolo del deporte sanfrancisqueño.

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