Matías atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera, el arquero sanfrancisqueño se consolidó en Platense y es protagonista de un arranque soñado: dos triunfos, un empate y la punta de la Zona A de la Liga Profesional.
A sus 27 años, Borgogno transmite seguridad, personalidad y madurez bajo los tres palos. Platense comenzó el certamen con un empate sin goles ante Unión en Santa Fe, luego venció 2 a 1 a Instituto como local y dio el golpe en Córdoba con un triunfazo 2 a 1 frente a Talleres. Ese resultado catapultó al “Calamar” a lo más alto del torneo y confirmó el buen momento del arquero surgido de nuestra ciudad.
El recorrido de Borgogno es el de muchos futbolistas del interior, pero con un sello propio de perseverancia. Debutó en Primera División en noviembre de 2020 con Vélez, y apenas un mes después tuvo su estreno internacional en la Copa Sudamericana, dando sus primeros pasos en la elite del fútbol argentino y continental.

Con el paso del tiempo, Matías encontró en San Martín de San Juan el espacio ideal para mostrar todo su potencial, sumar continuidad y crecer futbolísticamente. Ese proceso fue clave para que, en esta temporada, Platense apostara por él como una pieza fundamental.
La respuesta fue inmediata: titularidad, regularidad y liderazgo en un equipo que sigue escribiendo páginas históricas.
El año recién comienza y los desafíos no se detienen. Platense afrontará este miércoles 4 de febrero su compromiso por Copa Argentina ante Argentino de Monte Maíz, y luego volverá a enfocarse en la Liga Profesional con partidos exigentes frente a Independiente y Boca Juniors.

Pero el gran hito llegará más adelante: la Copa Libertadores 2026. El “Calamar” jugará por primera vez en su historia el máximo torneo continental tras consagrarse campeón del Torneo Apertura 2025, y Borgogno será uno de los nombres propios de ese estreno histórico. Para Matías, será además su debut personal en Libertadores, completando un camino internacional que comenzó en la Sudamericana y busca alcanza otro punto alto.
Desde San Francisco al fútbol grande, Matías Borgogno vive su momento. Con los pies firmes sobre el césped y la mirada puesta en el arco, el arquero sanfrancisqueño disfruta del presente, honra su recorrido y se prepara para un 2026 que promete ser inolvidable.

