San Isidro inicia esta noche su 21ª temporada en la segunda división del básquet argentino, la 16ª consecutiva. Después de disputar dos finales por el ascenso en los últimos dos años, el Rojo renueva sus expectativas con una base que se mantiene y algunas caras nuevas. Desde las 21:00 recibirá a Riachuelo de La Rioja en el estadio “Antonio Manno”.
Volver a empezar después de haber estado tan cerca; ese será el desafío de San Isidro, que este martes pondrá en marcha una nueva temporada en la Liga Argentina de Básquet, con el objetivo de volver a ser protagonista de una competencia en la que durante los últimos años se acostumbró a pelear hasta las instancias decisivas.
No será una temporada más para el conjunto de calle Corrientes. Será la número 21 en la segunda división del básquet argentino, la 16ª de manera consecutiva desde su regreso en 2011, después de aquellas primeras cinco participaciones entre 1998 y 2003. Además, cuando la pelota comience a picar frente a Riachuelo de La Rioja, San Isidro estará disputando su partido número 785 en la categoría.
Los números reflejan una extensa trayectoria, pero también hablan de un presente que invita a renovar las expectativas. En 2025, el Rojo llegó hasta la final por el ascenso frente a Racing de Chivilcoy, mientras que en este 2026 repitió aquella instancia, esta vez ante Lanús. Dos temporadas consecutivas quedando a las puertas de la máxima categoría, con todo lo que significa volver a reunir energías para afrontar un nuevo intento.
La apuesta para esta campaña tiene mucho de continuidad. Sebastián Porta comenzará su tercera temporada consecutiva al frente del cuerpo técnico, respaldado por un proyecto que logró sostener a San Isidro entre los principales animadores de la Liga Argentina.
También se mantuvo una parte importante de la estructura del plantel. Nahuel Buchaillot, Jerónimo Suñé, Manuel Lambrisca, Luciano Ortiz y Christopher Hooper continúan vistiendo la camiseta roja, al igual que los juveniles Maximiliano Lizarraga y Simón Chémez. A ellos se sumaron el base Tomás Botta y el interno Ramiro Ledesma como incorporaciones mayores, además de Tiago Tomatis, quien regresó a San Francisco para ocupar una ficha U21.
En contrapartida, el equipo ya no cuenta con Jeremías Diotto, Lautaro Mare, Julián Eydallín y Marcos Saglietti, protagonistas del recorrido de la temporada anterior.
Esta noche, desde las 21:00, el estadio “Antonio Manno” volverá a recibir básquet de Liga Argentina. Del otro lado estará Riachuelo de La Rioja, que ya tuvo su estreno en la temporada con una derrota como local frente a Santa Paula de Gálvez por 94 a 82.
Para San Isidro será el punto de partida de otro calendario exigente, con viajes, una Conferencia Norte competitiva y un recorrido que volverá a poner a prueba las aspiraciones de un equipo que sabe lo que significa llegar hasta el último partido.

