Fútbol

Con sangre verde

Caminan las mismas calles que los hinchas, conocen cada rincón del club y durante años trabajaron lejos de los flashes. Cristian Álvarez y Sebastián Scolari pasaron de ser un cuerpo técnico interino a transformarse en la conducción oficial de Sportivo Belgrano luego de ganar los tres partidos que dirigieron y devolverle ilusión futbolística a barrio Alberione.


Después de 17 años desde el ascenso al Torneo Argentino A en 2009, Cristian Álvarez se convirtió en el sexto entrenador del riñón del club en ponerse el buzo del plantel profesional de Sportivo Belgrano. Lo hace acompañado por un cuerpo técnico de raíces verdes y tras un inicio perfecto que cambió el clima del equipo.

Hay historias que tienen más que ver con la pertenencia, con los años silenciosos, con el sentido de identidad. Y Sportivo Belgrano parece haber encontrado nuevamente una de esas historias que conectan de manera directa con su gente.

Cristian Álvarez tiene 37 años y desde hace tiempo conoce el club mucho antes de sentarse en el banco del plantel profesional. Llegó a Sportivo Belgrano en 2016 como preparador físico de categorías infantiles, empezó desde abajo, recorriendo canchas auxiliares, entrenamientos de inferiores y tardes anónimas lejos del ruido de la Primera.

Oriundo de Miramar, pero con una vida construida en San Francisco, Álvarez fue creciendo dentro de la estructura verde. En 2019 se incorporó al cuerpo técnico profesional encabezado por Cristian Domizi trabajando junto al preparador físico Nicolás Salvá. Luego, entre 2020 y 2022, se desempeñó como analista de video durante el ciclo de Bruno Martelotto.

Su recorrido continuó ligado al club. En 2023 asumió la conducción de la Primera Local y también tuvo un primer interinato en el Federal A tras la salida de Ariel Giaccone, dirigiendo aquel encuentro frente a Independiente de Chivilcoy antes de la llegada de Marcelo Gómez.

Este 2026 lo encontró nuevamente en Alberione, otra vez trabajando en silencio. Volvió para dirigir la Primera de la Liga Regional y la Cuarta División de AFA después de sumar experiencia internacional como ayudante de campo de Carlos Bustos en Bolivia y Perú. Pero el fútbol, muchas veces, acelera procesos.

La salida de Sergio Maza dejó a Sportivo en un momento incómodo. El equipo apenas había ganado un partido en seis fechas, acumulaba cuatro empates y una derrota, estaba fuera de la zona de clasificación y, más allá de los números, no lograba transmitir una identidad clara dentro del campo.

Entonces aparecieron ellos. Álvarez, Sebastián Scolari y Conrado Vallejos tomaron el equipo como un “salvavidas” mientras la dirigencia analizaba opciones para buscar un nuevo entrenador. Sin embargo, partido tras partido, la idea de mirar hacia afuera empezó a perder fuerza.

Porque Sportivo cambió. Ganó 3 a 0 en Chivilcoy ante Independiente con goles de Lesman, Lehmann y Mercado. Después venció 2 a 0 a Sportivo Las Parejas con tantos de Bono y Mercado. Y finalmente derrotó 3 a 1 a Escobar FC con goles de Lehmann, Mercado y un tanto en contra.

Tres partidos. Tres triunfos. Ocho goles convertidos. Apenas uno recibido. Pero además de los resultados, hubo otra señal. El equipo empezó a jugar distinto. Más suelto, más agresivo, con presión alta, protagonismo ofensivo y delanteros que comenzaron a convertir situaciones que antes no terminaban en la red. En apenas tres encuentros marcó más goles que en las seis fechas anteriores.

La transformación futbolística rápidamente se trasladó al ánimo. Sportivo pasó de estar afuera de la clasificación a ubicarse tercero, a solamente un punto del segundo lugar, posición que justamente intentará alcanzar el próximo domingo cuando visite a 9 de Julio de Rafaela.

La dirigencia tomó nota. Entre lunes y martes hubo reuniones y, una vez finalizadas, llegó la confirmación oficial: Cristian Álvarez y su cuerpo técnico seguirán al frente del plantel profesional. Y quizás allí aparece el valor más simbólico de toda esta historia.

Porque Sportivo volvió a mirar hacia adentro. Volvió a confiar en hombres que conocen el club desde sus entrañas, que caminaron sus pasillos durante años y que entienden lo que significa ponerse el buzo verde mucho más allá de un contrato. Luego de 17 años desde aquel ascenso al Argentino A en 2009, ya son 21 los entrenadores que estuvieron al frente del plantel profesional. De todos ellos, apenas seis fueron sanfrancisqueños o del entorno verde.

Daniel Alberto abrió la lista entre 2009 y 2010. Después llegó Daniel Primo (de Porteña pero adoptado sanfrancisqueño), uno de los más recordados. Más adelante aparecieron los interinatos de Sebastián Scolari y Martín Dell Avanzatto, además de los ciclos de Ariel Giaccone y Bruno Martelotto. Ahora es el turno de Cristian Álvarez.

Claro que el fútbol siempre exige confirmaciones permanentes. Pero mientras tanto, Sportivo parece haber recuperado algo que su gente valora tanto como las victorias: el sentido de pertenencia. Porque esta vez, los que conducen al equipo son los mismos que conocen cada rincón del club. Los mismos que durante años trabajaron en silencio.

Volver

TE PUEDE INTERESAR