El base disputó su primer partido con la camiseta de San Isidro en el amistoso frente a Atenas. Destacó lo realizado durante la primera mitad, reconoció que el desgaste físico se sintió en el complemento y remarcó que el principal objetivo en esta etapa es seguir construyendo la química de un equipo que todavía está en plena pretemporada.
San Isidro tuvo este domingo su primera prueba de pretemporada y, más allá del resultado frente a un rival de la jerarquía de Atenas, el encuentro en el “Antonio Manno” sirvió para comenzar a trasladar al juego todo lo trabajado durante las últimas semanas.
También fue una noche especial para Tomás Botta, uno de los refuerzos para la temporada 2026/27 de la Liga Argentina, quien tuvo sus primeros minutos con la camiseta roja.
“El famoso sacarse la telaraña. Está bueno medirse con un equipo de jerarquía”, resumió el base una vez terminado el encuentro. Para Botta, San Isidro mostró su mejor versión durante los primeros 20 minutos y posteriormente comenzó a sentir el desgaste lógico de esta etapa de preparación.
“Creo que el primer tiempo lo hicimos mejor que el segundo. En el segundo nos quedamos un poquito sin físico. Ellos tenían una rotación un poco más larga y creo que ahí se notó bastante”, explicó.
Una de las diferencias estuvo en el juego interior. San Isidro todavía no contó con Christopher Hooper, por lo que debió afrontar el amistoso con menos variantes y centímetros cerca del aro. “Se notó bastante el tema del cinco. Ellos tenían dos cincos grandes y eso genera mucho desgaste. Las rotaciones también te desgastan, pero creo que nos quedamos con el primer tiempo más que con el segundo”, analizó Botta.
El amistoso también representó un paso más en la construcción colectiva. Si bien San Isidro conserva buena parte de su estructura, Botta señaló que los jugadores que llegaron para esta temporada necesitan tiempo para terminar de incorporarse al funcionamiento. “Es un equipo nuevo. Ellos ya tienen una base y Rami y yo nos tenemos que acomodar bien a las cosas que hacen los chicos y a las virtudes que tiene cada uno. Pero eso es tiempo, esto es largo”, expresó.
En ese sentido, el base dejó en claro cuál será la receta para las próximas semanas: “No queda otra cosa que seguir trabajando y buscar una mejor química. Cada día estamos mejor”
Con tres semanas de preparación encima y todavía con camino por recorrer antes del inicio oficial de la Liga Argentina, valoró la evolución que observa diariamente en los entrenamientos. “Yo creo que estamos cada día mejor. Hay momentos entrenando en los que anotamos y jugamos sin picar la pelota, y eso es muy positivo”, destacó.

