La sanfrancisqueña Abril Araya cerró su participación en la Liga Argentina Femenina con una frase que resumió todo lo vivido: “La Abril de 12 que miraba por la tele los partidos y soñaba con estar ahí, hoy los jugó”.
Esa imagen de una nena frente a la pantalla, imaginándose dentro de la cancha, tomó forma. Con apenas 16 años, se consolidó como parte del plantel de Villa Dora, uno de los clubes más tradicionales del vóley nacional.
Nacida el 3 de mayo de 2009, Araya emprendió de muy chica el camino a Santa Fe para desarrollar su carrera en la disciplina que la apasiona. En esta temporada dio un salto significativo: no solo integró el equipo en la máxima categoría argentina, sino que además terminó siendo titular en los playoffs, ya en su nuevo rol de líbero, posición a la que se reconvirtió luego de haber iniciado como punta.

Villa Dora finalizó sexto en la fase regular y enfrentó a Boca en los cuartos de final, serie que quedó 2-0 para el conjunto xeneize. Más allá del resultado, para Abril significó un punto alto en su crecimiento deportivo, formando parte de un plantel competitivo y atravesando la experiencia de jugar instancias decisivas frente a uno de los mejores equipos del país.
Al cerrar la temporada, la jugadora dejó un mensaje sincero y emotivo: “Fin, gracias Villa Dora y cuerpo técnico una vez más. Hermosa liga, me llevo muchos aprendizajes y un grupo humano hermoso. Agradecer a mi familia y a todos los que me acompañan, que siempre están ahí para ayudarme a no bajar los brazos”.

Pero fue su reflexión final la que mejor refleja la dimensión del camino recorrido: “La Abril de 12 que miraba por la tele los partidos y soñaba con estar ahí, hoy los jugó, cumplió y está muy orgullosa. Los sueños y metas se cumplen, todo con esfuerzo se puede. Simplemente gracias, que sea siempre Villa Dora y su gente”.

La historia recién empieza, pero la sanfrancisqueña ya convirtió aquel sueño de infancia en una realidad palpable, valiosa y prometedora.

