Sportivo Belgrano pasó de cinco victorias consecutivas y un cambio futbolístico que invitaba a ilusionarse, a un presente cargado de interrogantes. Apenas sumó 2 de los primeros 12 puntos del Nonagonal.
La temporada 2026 de Sportivo Belgrano parece tener diferentes capítulos y hasta versiones muy distintas de un mismo equipo. Hubo un inicio que no convenció, una reacción que generó ilusión y un presente en el que las dudas volvieron a instalarse con fuerza.
Viene de dos derrotas consecutivas, ambas por 2 a 0. Las lesiones, la imposibilidad de sostener un equipo, la pérdida de aquella identidad y una alarmante falta de gol abren una pregunta inevitable: ¿cuál es el verdadero Sportivo?
El año comenzó con Sergio Maza como entrenador. En sus primeros siete compromisos oficiales, seis correspondientes al Torneo Federal A y uno por Copa Argentina, la verde consiguió apenas una victoria, cuatro empates y sufrió dos derrotas.
Los resultados terminaron precipitando un cambio. Llegó el interinato de Cristian Álvarez y posteriormente su confirmación al frente del plantel. Y el efecto fue inmediato. Sportivo ganó cinco partidos consecutivos. Venció 3-0 a Independiente como visitante, 2-0 a Sportivo Las Parejas en el “Juan Pablo Francia”, 3-1 a Atlético Escobar afuera, 2-0 a 9 de Julio en Rafaela y 1-0 a Gimnasia de Chivilcoy como local.
Fueron tres victorias como visitante y dos en San Francisco. Pero no fueron solamente los 15 puntos sobre 15 posibles. Había aparecido otro Sportivo. El cambio de entrenador trajo consigo una nueva idea. Un equipo con mejor trato de pelota, decidido a asumir el protagonismo desde la tenencia y con otra intención a la hora de atacar. Álvarez logró modificar rápidamente lo que se venía haciendo y los resultados potenciaron esa transformación.
De repente, el plantel que había comenzado el año dejando interrogantes pasó a generar expectativas. La derrota 1-0 ante Gimnasia de Concepción del Uruguay cortó aquella seguidilla, aunque Sportivo respondió inmediatamente venciendo 1-0 a Defensores de Belgrano.
Después comenzó otro proceso. Llegaron cinco empates consecutivos: 0-0 ante Douglas Haig, 1-1 frente a El Linqueño, 1-1 con Independiente, 0-0 ante Sportivo Las Parejas y 2-2 frente a Atlético Escobar. Para entonces, la clasificación al Nonagonal ya estaba asegurada con anticipación, algo que era el objetivo principal de la primera fase y que se había cumplido, aunque el equipo no llegó a la instancia decisiva mostrando su mejor versión.
Y el Nonagonal, hasta ahora, profundizó las dudas. El empate 0-0 como visitante frente a Gimnasia de Chivilcoy en el debut podía interpretarse como un buen punto para comenzar. Después llegó el 1-1 como local ante 9 de Julio de Rafaela. Pero los dos partidos siguientes encendieron definitivamente las alarmas.
Sportivo perdió 2-0 frente a San Martín en Formosa y volvió a caer por idéntico marcador ante Defensores de Belgrano, esta vez en el “Juan Pablo Francia”. Dos derrotas dolorosas, no solamente por los resultados sino principalmente por los rendimientos. Así, después de cuatro fechas, la verde apenas consiguió 2 de los 12 puntos que estuvieron en juego.
Aquel equipo que comenzaba a construir una identidad parece haberla perdido en el camino. La intención de manejar la pelota, asumir riesgos y ser protagonista se fue diluyendo a medida que los resultados dejaron de acompañar. Aparecieron las dudas y, con ellas, un Sportivo cada vez menos parecido al que había logrado cinco victorias consecutivas.
También existe un contexto que necesariamente debe contemplarse. Las lesiones complicaron al cuerpo técnico y la seguidilla de partidos hizo prácticamente imposible sostener el mismo once. Álvarez no pudo darle continuidad a los futbolistas que imagina como ideales para desarrollar su propuesta.
Con respecto a esta cuestión Álvarez manifestó en la última conferencia que “hemos recuperado desde la salud a muchos jugadores pero desde lo futbolísitico se notó que todavía no pueden hacer lo que ellos quisieran”.
Pero los problemas no terminan allí. El contraste ofensivo quizás sea el dato que mejor grafica este momento. Durante aquella remontada, Sportivo encontraba respuestas en sus delanteros y prácticamente cualquiera que ingresara podía convertir. Hoy padece exactamente lo contrario: marcó apenas un gol en los últimos cuatro encuentros y fue en contra, ante 9 de Julio de Rafaela.
De aquel plantel que comenzaba a ilusionar se pasó a uno en el que varios rendimientos individuales acumulan más en el debe que en el haber. Y cuando las individualidades bajaron su nivel, el funcionamiento colectivo tampoco consiguió sostener al equipo.
El “nuevo aire” que produjo el cambio de entrenador existió y fue evidente. No se trató solamente de cinco resultados positivos. Sportivo había cambiado su manera de jugar y durante varias semanas encontró una versión que parecía mucho más cercana a lo que pretendía ser. Hoy esa versión está lejos.
El entrenador también dijo que “desde la estructura volvimos a ser aquel equipo de la racha ganadora, en el presente y en lo futbolístico todavía no pudimos volver a serlo. Hay jugadores que no están lo preciso que ellos quisieran, pero la urgencia nos demandó que estén en cancha. Hoy no estamos con la naturalidad y la frescura que quisiéramos”.
Quedan cuatro partidos en el Nonagonal, dos como local y dos como visitante. El próximo desafío será en La Banda ante Sarmiento y posteriormente recibirá a Bartolomé Mitre. Luego deberá visitar a Sol de América y cerrará su participación como local frente a Douglas Haig. Todavía hay puntos en juego y tiempo para reaccionar. Pero Sportivo necesita respuestas rápidamente.
Porque el presente genera dudas puertas adentro y hacia afuera. También aparece el descontento de una gente que había vuelto a ilusionarse y que ahora observa un equipo sin la solidez necesaria para mostrarse como uno de los candidatos. El Sportivo de las cinco victorias consecutivas demostró que este plantel puede ganar, jugar bien, convertir y ser protagonista. El actual lleva cuatro partidos sin marcar un gol propio, perdió los últimos dos y apenas consiguió 2 puntos de 12 en el momento determinante del campeonato. Entre aquellos dos extremos seguramente esté la respuesta, pero Sportivo deberá encontrarla cuanto antes.

