Tras quedarse con el primer punto de la serie ante Mitre, el plantel emprende viaje rumbo a Posadas, donde este miércoles buscará la victoria que le permita concretar el gran objetivo de la temporada. Gabriel Rojas y Pablo Grosso coincidieron en que el equipo deberá volver a mostrar carácter para escribir una página histórica.
El Ceibo ya dejó atrás el festejo por el primer triunfo de la serie semifinal y desde este lunes puso la cabeza en el desafío más importante de su historia reciente. El plantel emprendió viaje hacia Posadas con un objetivo claro: conseguir este miércoles, desde las 21:00 horas, la victoria que le otorgue el ascenso a la Liga Argentina.
La victoria conseguida en el estadio “Antonio Cena” dejó a La Flor a un solo paso del gran sueño. Sin embargo, puertas adentro saben que todavía no está nada resuelto y que enfrente tendrán a un rival que ya demostró en estos playoffs su capacidad para reaccionar en los momentos límite.
Uno de los referentes del equipo, Gabriel Rojas, destacó el esfuerzo colectivo realizado para quedarse con el primer juego y dejó en claro cuál fue la clave para imponerse. “Ninguno llega al cien por ciento en esta instancia. Lo que nos reemplaza es el huevo, el corazón, la entrega y las ganas de querer quedar en la historia”, expresó el base santiagueño de 26 años.

El conductor de La Flor reconoció que todavía hay aspectos por mejorar pensando en el segundo punto. “Sabemos que tenemos que corregir cosas defensivas, sobre todo algunas distracciones en el poste bajo. Tenemos que repetir muchos de los pasajes que hicimos acá, hacernos fuertes atrás y adelante sabemos que cualquiera puede resolver. Esa es la confianza que nos transmite el técnico.”
Rojas también valoró el contexto con el que ambos equipos llegaron al primer encuentro. “Mitre venía de una serie muy desgastante, física y psicológicamente, además del viaje. Nosotros quizás llegamos con un poco más de piernas, pero en esta instancia eso pasa a segundo plano. Lo que marca la diferencia es la entrega.”
Por su parte, Pablo Grosso también puso el foco en lo que viene y remarcó la dificultad que tendrá el compromiso en Misiones. “Ganamos un partido con un rival durísimo, que se definió al final. Ahora hay que ir a hacer las cosas bien allá y tratar de cerrar la serie para conseguir lo que todos estamos buscando.”

El polifuncional rafaelino de 22 años explicó que el equipo logró controlar por momentos a una de las principales armas ofensivas del conjunto misionero. “Sabemos que Benítez es muy duro en la pintura. Tratamos de negarle la pelota interior y obligarlos a buscar el gol de otra manera.”
Grosso, uno de los jugadores que más tiempo lleva vistiendo la camiseta de El Ceibo, no ocultó la emoción por el momento que atraviesa la institución. “Hace cinco años que estoy acá y estamos por hacer historia. Estoy muy contento por lo que estamos logrando. Ahora queda preparar un partido que va a ser durísimo.”

