Comenzaron 94 equipos la Liga Federal. Hoy solo quedan ocho. Entre ellos está El Ceibo y a cuatro victorias de conseguir el ascenso.
El dato es contundente, pero quizás no alcanza para dimensionar lo que está consiguiendo el equipo de Eduardo Blengini. Porque ya no se trata únicamente de seguir avanzando de ronda: la “Flor Nacional” llegó a ese punto del torneo donde los candidatos empiezan a separarse del resto. Y ahí está, con argumentos propios.
A cuatro victorias del ascenso, El Ceibo no arribó por una racha de partidos ni por un buen fin de semana. En una competencia tan extensa y pareja, donde un mal partido puede terminar con toda una temporada, el equipo encontró una identidad que hoy parece inquebrantable.
Los números ayudan a explicarlo. Lleva 12 triunfos consecutivos y está invicto en los playoffs. Pero más importante aún es la sensación que transmite. En ningún momento de las tres series anteriores dio la impresión de perder el control. Supo sufrir cuando hizo falta, aceleró cuando encontró los espacios y mostró una madurez competitiva que fue creciendo con cada eliminación.
Ahora aparece Sportivo Pilar en el horizonte. Un rival con méritos suficientes para estar en esta instancia, pero que también tendrá enfrente a un equipo que ganó el derecho de definir la serie en el Antonio Cena. Como ocurrió frente a Atlético María Juana, Pinocho y Almagro de Esperanza, El Ceibo comenzará la llave como visitante y luego tendrá dos oportunidades en casa para hacer valer su localía.
El premio empieza a verse cada vez más cerca. No porque el camino sea sencillo, sino porque ya puede medirse. Dos series separan a El Ceibo de la Liga Argentina. Cuatro partidos ganados. Nada más… y nada menos.
Del otro lado del cuadro de la Conferencia estarán Mitre y Tokio, ambos de Posadas.
En la otra mitad del torneo, Presidente Derqui enfrentará a River Plate y Regatas de San Nicolás hará lo propio frente a All Boys de Santa Rosa. Todos persiguen el mismo objetivo: dos ascensos como premio.

