La temporada 2025-2026 dejó sensaciones encontradas para Tiago Tomatis. Por un lado, el dolor deportivo del descenso de Atenas en la Liga Nacional. Por el otro, la certeza de haber dado un nuevo paso en su crecimiento dentro del básquet profesional argentino.
Con apenas 19 años, el sanfrancisqueño vivió una experiencia completa formando parte del plantel del “Griego” en la máxima categoría nacional y se consolidó como el único jugador de la ciudad presente en la elite durante toda la competencia.
El cierre no fue el esperado para el histórico conjunto cordobés. Atenas perdió la serie de playout frente a Argentino de Junín por 3-1 y terminó descendiendo de categoría. Tomatis no tuvo minutos en esa definición, aunque integró el plantel profesional durante toda la campaña y convivió de cerca con la presión, la exigencia y el contexto de una temporada compleja.
Sin embargo, en este tipo de procesos muchas veces aparece el verdadero aprendizaje. Y para un jugador todavía en plena formación, atravesar situaciones límite también forma parte del crecimiento.

En la Liga Nacional disputó 17 partidos y promedió 8.4 minutos y 2.5 puntos por encuentro, sumando experiencia en el máximo nivel del básquet argentino. Cada ingreso representó una oportunidad para seguir adaptándose a la intensidad y al ritmo de competencia de la categoría.
Su noche más destacada llegó ante Ferro. En aquella derrota ajustada por 78 a 76, Tomatis tuvo su mejor actuación en la elite: convirtió 19 puntos en 23 minutos y firmó un impecable 4 de 4 en triples, mostrando personalidad y capacidad ofensiva frente a rivales de jerarquía.
Pero donde realmente logró consolidarse fue en la Liga de Desarrollo (Liga Próximo). Allí fue uno de los jugadores más dominantes de toda la competencia. En 27 partidos promedió 22.4 puntos por juego (el mejor promedio de toda la Liga) además de registrar 31.6 minutos en cancha por encuentro y asumir un rol protagónico dentro del equipo.
Más allá del desenlace colectivo, la temporada deja señales muy positivas para el joven nacido en San Francisco en octubre del 2006. Porque aun dentro de un contexto difícil, Tomatis continuó acumulando rodaje, confianza y herramientas para seguir construyendo su camino profesional.
La amargura del descenso seguramente quedará marcada. Pero también puede transformarse en experiencia. Y en jugadores jóvenes como Tiago, muchas veces ese tipo de vivencias terminan siendo parte fundamental del crecimiento.

