Seba Porta sabe que la chapa de candidato la tiene puesta Sani, mañana el rojo inicia el camino de playoffs en la Liga Argentina y el entrenador maneja la ansiedad y las ganas de comenzar con el pie derecho.
En San Isidro llegó el momento más esperado de la temporada. Tras una fase regular en la que finalizó en el segundo puesto con un sólido récord de 23 triunfos y 9 derrotas, el equipo dirigido por Sebastián Porta se mete de lleno en los playoffs de la Liga Argentina de Básquet con la ilusión de ser protagonista.
El primer desafío será ante Salta Basket en una serie de octavos de final al mejor de cinco juegos, con formato 2-2-1 y ventaja de localía para el conjunto de nuestra ciudad, que comenzará este jueves y sábado desde las 21:00 en el estadio “Antonio Manno”.
En la antesala de esta instancia decisiva, Porta habló mano a mano con DSP y dejó en claro que, aunque la expectativa es alta, el equipo transita estos días con una mezcla de sensaciones. “Hay un poco de ansiedad porque son muchos días sin jugar, y también el nerviosismo lógico de querer hacerlo bien y empezar con el pie derecho. Más que nada por la temporada regular que tuvimos y por defender la localía”, explicó el entrenador, aunque rápidamente marcó su estilo: “Soy una persona tranquila, usamos estos días para refrescar conceptos y enfocarnos en lo que viene”.

Sobre la discusión eterna de si los playoffs son una continuidad de lo hecho o un torneo aparte, Porta no se casa con una sola postura. Entiende que hay una lógica que suele sostenerse, pero también advierte sobre los matices que aparecen en esta etapa. “Hay equipos que ratifican lo que hicieron en la fase regular, que es lo más normal, pero también están los que se potencian. Hay jugadores de experiencia que en estos momentos pueden ser determinantes. Cada partido es un mundo, ganar por uno o por veinte es lo mismo. En ese sentido, los playoffs son otra cosa”, analizó.
El entrenador valoró especialmente el presente del grupo, uno de los pilares de la campaña. “Estamos muy bien, muy bien como grupo. Es un equipo que disfruta entrenar, que disfruta el día a día. Hicimos una temporada regular maravillosa”, afirmó, sin dejar de mencionar el único trago amargo del cierre, la derrota ante Amancay que le impidió al equipo quedarse con el uno. “Ese partido no iba a opacar todo lo que hicimos. Fue una mala noche, donde no la metimos, pero nada más que eso”, sostuvo.
En cuanto al rival, Porta fue claro al remarcar la paridad de la categoría en esta instancia. “La liga es muy pareja, todos tienen posibilidades. Salta es un equipo con mucha experiencia, con jugadores importantes y un entrenador que conoce la categoría. Por eso es fundamental cuidar la localía”, señaló, anticipando una serie exigente en la que cada detalle puede inclinar la balanza.
Al momento de analizar la evolución de su equipo, explicó el cambio de identidad que impulsaron esta temporada. “Nos propusimos subir el ritmo de juego, tener más posesiones. El año pasado jugábamos más lento, con scores más bajos. Este año llegamos a promediar casi 94 puntos en un tramo”, contó. Sin embargo, también reconoció que ese estilo obliga a encontrar nuevos equilibrios: “Si jugás más rápido, también le das más posesiones al rival. Con el tiempo los equipos se adaptan, te estudian, y ahí es donde hay que ajustar”.

En ese sentido, el mensaje de cara a los playoffs es claro: sostener la identidad ofensiva, pero construir desde la defensa. “Hubo partidos donde no tuvimos una buena noche en ataque y eso nos condicionó. Por eso el foco ahora está en construir de atrás para adelante. Sin renegar de lo que somos, pero siendo más sólidos”, explicó.
San Isidro llega nuevamente con el cartel de candidato, algo que Porta asume como parte del proceso. “Tenemos el compromiso de volver a intentarlo. La vara del año pasado quedó muy alta, llegamos al último partido de la temporada. El club hace años que busca dar ese paso y hay varios equipos en la misma situación, va a ser un choque de ilusiones”, expresó.
Finalmente, el entrenador puso el foco en un aspecto clave que muchas veces define este tipo de series: la fortaleza mental. “En los playoffs no hay mañana. Un mal partido puede cambiar todo, te puede dar vuelta la localía y las presiones. Lo anímico juega mucho. La parte mental es tan importante como lo técnico, lo táctico y lo físico. Es la cuarta pata y puede marcar la diferencia”, cerró.

