San Isidro no pudo en La Plata ante Gimnasia en el juego definitorio de las semifinales al caer 3-0. El rojo cerró una campaña histórica en la Liga Argentina Femenina.
En el Polideportivo Víctor Nethol de La Plata, en la noche de este miércoles, San Isidro cayó ante Gimnasia y Esgrima La Plata por 3-0 en el partido decisivo de las semifinales de la Liga Argentina Femenina de Vóley, con parciales de 25-20, 25-13 y 25-19. El Rojo, que venía de una enorme victoria por 3-2 el martes, no pudo sostener el ritmo en el tercer juego de la serie y se despidió del torneo entre los cuatro mejores equipos del país.
El conjunto dirigido por Mauro Silvestre mostró su mejor versión en el primer set, donde luchó punto a punto y llegó a complicar al poderoso elenco platense, campeón defensor. Sin embargo, después del cierre del parcial inicial, el equipo se fue quedando sin energías y nunca logró volver a conectarse plenamente con el juego, mientras que Gimnasia aprovechó su localía, ritmo y profundidad de plantel para cerrar la serie.

Con la victoria, Gimnasia avanzó a la final, donde enfrentará al ganador de Sonder–Boca, serie que tiene al Xeneize arriba por 1-0.
Más allá del desenlace, la campaña de San Isidro quedará marcada como una de las páginas más importantes en la historia del vóley del club y de la ciudad. En su primera participación sostenida en la máxima categoría —tras aquella aparición esporádica de 2007— el equipo se consolidó, compitió de igual a igual y terminó firmando un recorrido brillante que lo ubicó entre los cuatro mejores del país, un logro enorme para una institución que viene apostando fuerte al crecimiento integral de la disciplina.

San Isidro se despide, pero lo hace con la frente bien en alto. Su paso por la Liga Argentina deja bases firmes, experiencia de alto valor y un mensaje claro: el vóley de la ciudad está creciendo, y este equipo ya demostró que puede convivir en la elite nacional.

