San Isidro es el equipo que continúa sorprendiendo a todos en la Liga Argentina Femenina. Su entrenador, Mauro Silvestre analizó lo sucedido en Bell Ville y lo que se viene ante Gimnasia.
Domingo y lunes, casi cinco horas de partido en los dos días; doble victoria de visitante, giro total en la serie y clasificación a semifinales. San Isidro vivió en 24 horas otro cimbronazo de alegría con el vóley; no se rindió cuando parecía que estaba muy complicado y eso tuvo premio.
Tras la clasificación, el entrenador Mauro Silvestre analizó el triunfo, reconoció que el desarrollo del encuentro tuvo similitudes con el partido del día anterior, pero que la gran diferencia estuvo en la actitud: “Era muy similar, casi no habíamos cambiado nada. Lo que cambió fue la seguridad y la confianza. No nos olvidemos de que son jugadoras jóvenes, y el marco, la tensión y el momento hacen que esa confianza baje. Si caíamos en la frustración, no salíamos más. Había que trabajar sobre la actitud y la voluntad. Gracias a Dios se pudo dar”.

El entrenador detalló el enorme esfuerzo físico que implicó la serie. “Las chicas me decían: ‘No podemos más, Mauro, es terrible’. Sofía (por Baldo) anoche tuvo 66 pelotas, y contando los saques llegó cerca de los 100 saltos”, graficó.
Sobre el próximo rival, Silvestre no dudó: “Duro, durísimo. Es el último campeón, un gran candidato, con refuerzos muy interesantes y planteles con dos o tres jugadoras por puesto”.
También remarcó por qué su equipo entrena tantas horas: “Ellos vienen con un rodaje de años jugando juntos; nosotros juntamos 12 jugadoras en diciembre. Por eso entrenamos 6 o 7 horas por día: es la única manera de acercarnos”.

Silvestre se detuvo especialmente en el marco que ofreció Bell Ville: “Es muy raro en la Liga Argentina femenina ver estadios llenos como se ve en San Francisco y en Bell Ville. No es común. Y hoy lo están logrando dos ciudades del interior. Más allá de ganar o perder, hay que cuidar estos lugares. Son plazas hermosas y no creo que en el país haya algo así”.
El entrenador santafesino sabe que ahora se viene un desafío enorme ante Gimnasia. “Vamos a tratar de estar, de representar bien a San Francisco. En este deporte ya no gana el más fuerte o el más rápido, gana el que cree que puede ganar”, aseguró. Y cerró con una frase que le decía su abuelo: “El caballo que emparda quiere ganar. Ahora que estamos, vamos a ir a jugar”.

