San Isidro volvió a dejar en claro que su presente en la Liga Argentina Femenina de vóley no es casualidad.
En un Superdomo colmado y por la cuarta fecha del certamen, el elenco rojo superó con autoridad a San Lorenzo por 3 a 0, en lo que fue otra actuación que invita a soñar en grande.
La victoria tomó aún más valor por el rival: el Ciclón de Boedo llegaba como uno de los equipos señalados para pelear los puestos de clasificación, pero se encontró con un Sani sólido, intenso y convencido de su juego.
El partido tuvo un primer set muy luchado. San Isidro manejó ventajas durante gran parte del parcial, aunque el cierre se le hizo cuesta arriba. Aun así, mostró carácter en los momentos decisivos y logró sacarlo adelante por 27 a 25, un golpe anímico clave para el desarrollo del encuentro.

En el segundo parcial, el conjunto local fue más contundente. Con un andar firme en defensa y mayor claridad en ataque, controló las acciones y se impuso por 25 a 21, comenzando a marcar diferencias claras en el trámite del juego.
Ya en el tercer set, San Isidro mostró lo mejor de su repertorio. Lejos de relajarse pese a la ventaja, mantuvo la intensidad, pasó por arriba a su rival y cerró el partido con un sólido 25 a 21, desatando el festejo de una multitud que acompañó y empujó de principio a fin.

De esta manera, el rojo cerró un weekend de local inolvidable, con su debut en casa saldado con dos triunfos categóricos: primero ante Banco Provincia de La Plata y ahora frente a San Lorenzo, sin ceder un solo set.
Con este resultado, San Isidro se posiciona en los puestos de vanguardia y confirma que es cosa seria en la Liga. Ahora, el plantel tendrá dos semanas para preparar su próximo compromiso, que será el 7 de febrero en Santa Fe ante Villa Dora, con la ilusión intacta y el sueño cada vez más fuerte.

