Cuatro hermanas que se juntaron nuevamente para poder cumplir un sueño, jugar una competencia nacional con el club que las vio nacer. Lucía, Sofía, Guadalupe y Amparo, las Miguel quieren poner a El Tala en lo más alto.
Si se habla de las hermanas Miguel es sinónimo de vóley y de El Tala. Toda una vida jugando en el club. Más allá que a Lucía le toco irse a Santa Fe por estudios, volvió para cumplir el sueño de todas, jugar la Liga Federal con la roja y blanca, juntas.
Sobre el significado que tienen para ellas el representar al club desde el cual nacieron todas juntas expresaron que “para nosotras es como el escenario ideal, jugar con tus hermanas, que esté la posibilidad que también sea con la camiseta del club y que sea la primer liga también para la institución cierra todo”.
Desde el año pasado venían jugando la liga local. Ahora lo harán en una Liga Federal y el interrogante fue si lo esperaban a este escenario. “Sí esperábamos esto, el año pasado nos quedamos con las ganas de poder participar. Siempre fue mucha incertidumbre poder participar de una liga, por los costos que tiene también. Poder juntar también las jugadoras que se necesiten en este tipo de torneos, se requieren cierta cantidad de jugadoras mayores. Entonces era un desafío también poder tener desde el equipo, esa cantidad de jugadoras y, por supuesto, conformar también un cuerpo técnico que pueda participar en esta liga y esté abierto a disputarlo. Si bien era una incertidumbre, es algo que veníamos charlándolo durante el año y se pudo concretar”.

Luego de la vuelta de Lucía a la ciudad volvieron a jugar las cuatro juntas. “Es relindo volver a jugar juntas y poder compartir en la cancha. Al ser hermanas, uno se entiende un poco más y está más libre para hablar y comunicarse dentro de la cancha, y que mejor que en el club que venimos jugando siempre. Además, es como una experiencia que nos que nos abarca a nivel familiar también. Nuestros padres siempre estuvieron muy involucrados en el club, en las comisiones, ayudando y colaborando. Ellos viajan también a San Juan a vernos, entonces, creemos que es algo a nivel familiar que nos involucra a todos. Más allá de los entrenamientos, terminamos, hablamos en casa, seguimos charlando, de las prácticas o de los amistosos, y analizamos los partidos. En realidad es como un sueño que nos permiten viajar y estar juntas allá”.

Las cuatro coincidieron que era algo pendiente volver a jugar juntas. “Obviamente, estábamos esperando la posibilidad de que El Tala juegue este tipo de competencias, ya que, también la época en la que se hace es complicado, por el tema estudio, el tema trabajo, y por ahí que sea en un club de la ciudad, es mucho más cómodo para todos, y que mejor que estemos las cuatro”.
El Tala presentará un equipo de jugadoras íntegramente formadas en el club y para las Miguel será algo fundamental. “La verdad que es algo que venimos buscando, ese era nuestro objetivo principal, poder jugarlo con jugadoras del club, que algunas nos fuimos por los estudios principalmente, y cada una buscó también en la ciudad donde se iba a estudiar el club que le quedaba más cerca. Entonces poder traer a esas chicas, que si bien para mí nosotras no es traerlas, es como que volvieron también a casa y se sintieron parte principio, fue poder armar un equipo con chicas de cien por ciento del club, que en algún momento fueron jugadoras o cumplieron su categoría inferiores acá”.

Lucía y Sofía son las que ya tienen experiencia en este tipo de competencias y por eso no sólo son fundamentales para sus hermanas más chicas sino también para el plantel. “Les dijimos que lo disfruten, porque no es una posibilidad que todas tengan. Si bien por ahí el proceso, obviamente, se invita a jugadoras de inferiores, que algún día ojalá puedan y tengan la posibilidad de jugarlo, es más que todo que lo disfruten, porque es más allá que un torneo, es mucho más profesional, los horarios, la exigencia, los entrenamientos, más allá que juegues un partido por día, no hay tiempo libre, te tenés que levantar temprano igual, hacer movilidad, diferentes ejercicios, que por ahí en un torneo común es más tranquilo. Un poco que tratamos todo el tiempo de poder bajar de vuelta y hacerles saber qué es lo que vamos a jugar. No es un torneo abierto, como jugamos durante todo el año, no es un torneo habitual, y que no todos los clubes tienen la posibilidad de ir. Siempre tratamos como de bajar a tierra”.
Por su puesto que las hermanas se plantearon objetivos para con el equipo. “El objetivo principal es tratar de quedar lo más alto en la zona, ganar esos partidos, para que después, cuando se ranqueen del uno al dieciséis, tratar de quedar lo mejor posicionado posible. Obviamente queremos tratar de llegar a una final. No fue charlado, pero creo que todas tenemos el mismo objetivo, llegar lo más lejos posible, y poder ascender es como el mayor objetivo posible. Siempre tratamos ir paso a paso. Es un torneo muy largo, y que hay que tratar de hacerlo mejor en cada partido, porque después se posiciona en la tabla esos resultados”.

