Alfredo Acosta hace una pausa en una de sus clases para hacer un balance de lo hecho por su escuela de Judo en este año tan particular. Pese a las imposibilidades de competir en muchas ocasiones se va un 2019 con buenos resultados.
Acosta expresa que “fue un año lindo, difícil para todo el mundo sobre todo en la parte económica que por ahí afectó a la parte competitiva y de funcionamiento. Siempre hay que buscar lo positivo del año, lo negativo es para estudiarlo y mejorarlo para el próximo y lo positivo reforzarlo”.
Además agregó que “competitivamente mantuvimos a nivel nacional los podios, con Iñaki Serrano que salió campeón argentino y eso es muy bueno. Yo siempre les digo a los chicos que si te mantienes entre los cinco mejores del país vas bien y lo estamos logrando. En el judo los chicos tienen que ir continuamente incorporando técnicas y formas de conocimientos”.
Además destacó que “este es un deporte de combate y es muy difícil mantener el liderazgo por muchos años. Esto es todo un proceso que nosotros vamos llevando con los chicos”.
Sobre la competencia dijo que “este fue un año duro donde se compitió poco. Pero por suerte siempre que fuimos a los nacionales trajimos medallas lo que es una satisfacción. Hubo poco judo formativo, con pocos regionales. Hubo menos torneos que otros años pero lo económico atentó con la participación también”.
La competencia en sí
Alfredo Acosta explica que cualquier judoca para competir a nivel nacional, antes tiene que pasar por los provinciales o regionales. Ante esto dijo que “aumentó mucho el nivel de Córdoba, más allá que nos conocemos todos pero el nivel se fue para arriba”.
También explica que “la competencia es fundamental para el chico, perder el miedo escénico y luchar con alguien que no conoces”.
El nuevo tatami, el logro del año
En este 2019 el CIJAA pudo terminar de comprar el nuevo tatami (piso de competencia) que es de nivel profesional y ayuda al crecimiento deportivo de sus atletas.
“Este año pudimos terminar de comprar el tatami que parece una sonsera pero es algo muy importante. Tener este tatami es estar entrenando en el elemento que vas a competir, no sé si te va a hacer mejor pero cuando tenes mejores elementos es mucho más cómodo el entrenamiento. Yo soy alguien que cree que más allá de la técnica tenemos que brindarle al chico lo más adecuado al entrenamiento”, afirmó el entrenador.Lo que espera para el próximo año
Acosta abrió un panorama para el 2020. “Un primer objetivo son los Juegos Evita, hay tres chicos que entraron en la edad y la idea es que ellos clasifiquen. El objetivo es que logren clasificar dentro de la provincia para poder participar. Empezamos a entrenar en enero para que se planteen si quieren participar de la clasificación”.
Además destacó la vuelta de su hija Analuz a la competencia. “Si Dios quiere Analuz vuelve a competir en marzo en el Nacional Apertura y quizás también en el Centro República de julio”.
También comentó que hay un proyecto nuevo. “El año que viene tenemos pensando comenzar con Jiu Jitsu Brazilian. Hay gente interesada en esto y la idea es hacer una línea propia y ponerle nuestro estilo. Para este proyecto me acompañar mi hijo Agustín”.

